Entre Mamás y Papás es producto del esfuerzo compartido de muchas personas que generosamente me han brindado su tiempo, compañía, apoyo, sabiduría e inspiración.

A mis padres, por el regalo de la vida y por su acompañamiento sensible y empático a lo largo del camino. De forma especial, gracias por alentar mis sueños y ayudarme a hacerlos realidad.

A mi esposo y a mis dos pequeños hijos, mis grandes maestros. Gracias por ser la principal fuente de aprendizaje, inspiración y alegría en mi vida.

A mis hermanas, por conformar conmigo una cofradía femenina donde los sabores y sinsabores de la vida son compartidos.

A Paola Ugaz, antropóloga, periodista, madre y, especialmente, amiga entrañable. Por su confianza en mí; por su ayuda en la creación de las primeras líneas; por su amistad sincera. Pao, eres la madrina de esta plataforma web.

A Diego Lerma, por su inteligente y limpia arquitectura y desarrollo web. A Sandra Arroyo, por su sensibilidad y arte para interpretar mis sentimientos y mensajes a través de imágenes y conceptos visuales. A ambos, gracias por acompañarme hasta el final.

A Marie Isabel Musselmann, diseñadora gráfica, madre, mujer; por muchas razones. Por el tiempo y el cuidado que generosamente le dedicó a este proyecto; por compartir su experiencia y sabiduría de manera sensible y bondadosa; por su creatividad, talento y profesionalismo puestos en la revisión del diseño gráfico de esta plataforma y por haber creado la bella iconografía de flores que hace las veces de fondo de la misma. Marie Isabel, has sido una interlocutora y una acompañante esencial en la gestación de este “bebé”. Gracias por eso.

A Luis H. Carrasco Pérez, Productor Audiovisual de la empresa Producciones Digitales. Eres el hacedor de mis primeras entrevistas y has sido mi héroe durante una etapa colmada de limitaciones y grandes obstáculos.

A Jorge Gonzáles Roncalla y a Armando Luque Vergara, por su habilidad y profesionalismo puestos en la filmación de las primeras entrevistas. Gracias también a Jorge por su paciente y cuidadosa edición del material audiovisual.

A cuatro compañeras de aventura: Elena Piazzon, Patricia Martínez, Anabela Del Busto y Rosario Rivero, mis primeras entrevistadas. A ustedes, gracias por su confianza y por su acompañamiento sensible y generoso. De forma especial, gracias por haber nutrido a este “bebé” de sus sabias ideas y valiosa experiencia.

A Kuchi Farriel Diaz, simplemente Kuchi, dueña de Kuchi Salon & Spa. A ella y a su equipo de asistentes – Ricardo Farriel Diaz, Katherine Peñaloza Ortiz y Luis Angel Cuya – muchas gracias por haber acompañado mi proyecto con tanto entusiasmo y por haber auspiciado mis primeras entrevistas ocupándose talentosamente de mis manos y el cepillado de mi pelo.

A Akemi Tsuha, gerente de Tomyko Spa. Por su generoso auspicio y, muy especialmente, por haber confiado en mí desde los esbozos de este proyecto.

A Alexandra Hartley, mi hermana menor. Ale, a ti las gracias por haberme asesorado con el vestuario para mis primeras entrevistas y por haberme maquillado con tanto detalle y profesionalismo.  Muy especialmente, gracias por haberme dado la fuerza necesaria para continuar con mi querido proyecto en un momento de adversidad.

A NOXA S.A.C. – empresa de publicidad exterior – y a su equipo de colaboradores. Gracias por la cuidadosa impresión e instalación del fondo escenográfico utilizado para las entrevistas.

A mi esposo y a mi sobrino Alejandro, gracias por su tiempo y apoyo en la implementación de las cuentas de Facebook, Twitter y YouTube, herramientas y lenguaje nuevo para mí.

A todos los niños, adolescentes, adultos y padres de familia con quienes he compartido una experiencia de vínculo muy especial. Gracias por enseñarme la valentía de enfrentar el dolor y la infinita capacidad de transformación que tenemos los seres humanos. Gracias por ser una inspiración para mí.

A todos los niños del mundo. Gracias por la magia que nos regalan día a día y por permitirnos tocar el cielo.