Lombriz

En esta ocasión, deseo compartir con ustedes una preciosa iniciativa: la campaña USAR LO NECESARIO, LO SUFICIENTE” propuesta por Anabela Del Busto, gerente del Nido Kinderland. En su invitación a dicha campaña 1, Anabela nos obliga a hacer un alto en nuestra manera habitual de actuar para pensar, revisar, reflexionar y, por qué no, re-direccionar cómo nos ubicamos frente al consumo de productos y todo lo que está detrás de esto. De manera gentil pero a la vez profunda y firme, Anabela nos invita a tomar conciencia, junto con nuestros hijos, sobre cómo y cuánto consumimos, punto de partida para aprendizajes más profundos como: la necesidad de respetar, valorar y cuidar la naturaleza y todo lo que de ella se deriva, la importancia de apreciar cada cosa que tenemos y con ello aprender a ser agradecidos, la conciencia de la finitud y la escasez y la importancia del ahorro, entre otros.

Mamás, papás, y todos los adultos a cargo de la educación de niños y niñas, disfruten las siguientes líneas y, de forma especial, disfruten el proceso de acompañar a sus hijos e hijas, niños y niñas, en esta original forma de entender el mundo en el que vivimos.

Campaña USAR LO NECESARIO, LO SUFICIENTE”

La sociedad industrial nos ha llevado a usar las cosas de manera indiscriminada. Creemos que todo se va a reponer, que siempre habrá más y más, y muchas industrias, no todas felizmente, nos llevan a pensar que es así. Todos conocemos casos en los que los productos son diseñados de tal forma que tengan una corta duración y, por lo tanto, se acaben o malogren rápidamente, asegurándose una nueva compra. El objetivo, que se consuma más. Pero sobre las consecuencias, se dice poco. Y las consecuencias hay que pensarlas.

Por esto estamos empezando la campaña “USAR LO NECESARIO, LO SUFICIENTE”, en la que buscamos ser conscientes del tema y no asumir las cosas como las presentan. Somos capaces de cuestionar y pensar. Nuestros hijos e hijos también son capaces de detenerse a pensar y adquirir el hábito de hacerlo antes de pedir más o botar. Este aprendizaje durará toda la vida y ayudará a tomar conciencia para cuidarse a sí mismos y cuidar el medio ambiente.

La campaña consiste en preguntar cuánto es necesario servirse (comida, kétchup, jugo…), o echarse (crema, bloqueador, talco…) o usar (papel toalla, agua, luz, pasta dental…).

Los/as niños/as pueden pedir muchos sobrecitos de kétchup y creer que los van a  usar todos. Al ver tantos, no exprimen totalmente el primero, ni el segundo… porque hay muchos más. No se invierte tiempo en sacar todo el contenido.  Pero si nos esforzamos, quizás  sea necesaria sólo la mitad. Y Sííí… menos basura para el planeta, menos energía de máquinas haciendo envolturas, menos tomates usados,…  menos cosas innecesarias.

Que existan muchos productos en el supermercado, puede distorsionar nuestra visión sobre el uso de los recursos naturales. Un niño puede pensar, si no estamos allí para enseñarle, que los tomates estarán en los anaqueles siempre. Podemos recordarle que han sido sembrados lejos de la ciudad, que necesitaron agua y sobre todo el cuidado de gente dedicada a su siembra y cosecha y que, cuando estuvieron listos luego de 3 meses, fueron transportados en un camión para que lleguen hasta aquí. Todo esto está detrás del tomate que come en su mesa. No aparecen en el supermercado por arte de magia. Esta conciencia genera una mirada profunda que hoy está en peligro de perderse. Hay que traer esas imágenes cada vez que consideremos útil hacerlo. Nos ayudará a valorar los recursos naturales, a maravillarnos con los procesos y no sólo con los resultados, a incrementar nuestro cuidado por las cosas que están en nuestras manos, a desarrollar la gratitud.

Otros ejemplos. Abrimos el agua al máximo ¿es necesario un chorro tan grande? Y pedimos repetir postre ¿no es ya suficiente para tu cuerpo la cantidad que comiste? O dejamos dos lámparas prendidas cuando solo necesitamos una de ellas. O echamos mucho detergente a los platos ¿no era suficiente menos? Y ese detergente, ¿no va hasta el mar? Sí, allí donde viven otros seres vivos como tú. Existen otras alternativas. Sólo nos falta el tiempo para pensarlas y buscarlas.

Aquí en Kinderland nos preguntamos cuánta goma necesitamos, cuánto snack servimos, entre muchas, muchas otras cosas. Acompáñanos a crear conciencia y a crecer libremente con ella. La conciencia nos hace libres.

Con cariño,

Anabela Del Busto y el equipo de Kinderland

  1. Cuyo lanzamiento se hizo el 10 de Setiembre